Agosto, 38 grados, pones el aire a 20 y… nada. Sale aire, sí, pero es como si le hubieras pedido un favor y él pasara de ti. Me ha pasado más de una vez, y la primera vez que me tocó lo mío fue llamar directamente al técnico pensando que se había roto algo gordo. Vino, miró el filtro dos segundos, se rio un poco (con razón) y me cobró 40€ por limpiarlo. Así que antes de que te pase lo mismo, vamos a repasar lo que de verdad suele fallar.
Lo primero: ¿enfría poco, o no enfría nada?
Esto cambia bastante las cosas, así que párate un momento a pensarlo:
- Si enfría, pero menos de lo normal o tarda mucho, casi seguro que es cosa de mantenimiento (filtros, unidad exterior sucia…).
- Si no enfría absolutamente nada y solo mueve aire a temperatura ambiente, puede ser algo más serio, como falta de gas refrigerante.
- Si hace ruido raro además de no enfriar, ahí ya sí que conviene mirar la unidad exterior con más cuidado.
Vale, con esto ya tienes una pista de por dónde tirar. Vamos a por las causas.
El filtro sucio, culpable número uno
En serio, esto es lo primero que hay que mirar siempre, y es lo que casi nadie revisa. El filtro se llena de polvo con el uso normal, y cuando está muy sucio el aire no puede pasar bien, así que la máquina trabaja de más y enfría mucho peor de lo que debería. Es de esas cosas tontas que dan mucha rabia cuando te enteras.
Cómo revisarlo:
- Abre la tapa frontal de la unidad interior (el aparato que tienes en la pared del salón o la habitación). Normalmente se levanta hacia arriba y sale sin necesidad de herramientas.
- Saca el filtro (o los dos filtros, según el modelo) y mira si tiene una capa visible de polvo o pelusa.
- Si está sucio, pásale el aspirador por ambos lados, y si aun así sigue con pinta de gris oscuro, lávalo con agua templada y un poco de jabón neutro.
- Deja que se seque del todo al aire — nada de secador ni ponerlo al sol directo, se puede deformar — antes de volver a colocarlo.
Yo suelo limpiarlo cada 3-4 semanas en los meses de más uso. Cuesta cinco minutos y la diferencia se nota bastante, la verdad.
La unidad exterior tapada o sin espacio para respirar
El aparato de fuera (el que va en la fachada o en la terraza) necesita que el aire circule bien alrededor para poder soltar el calor que saca de casa. Si está pegado a una pared, con macetas delante, o directamente lleno de hojas y polvo, el rendimiento baja muchísimo aunque dentro de casa todo esté impecable.
Qué revisar:
- Que no haya nada bloqueando la entrada o salida de aire (ropa tendida cerca, plantas, muebles de terraza…)
- Que las rejillas no estén cubiertas de polvo o pelusa — se puede limpiar con un cepillo suave por fuera, sin meter agua a presión
- Que no le dé el sol de lleno todo el día, si puedes darle algo de sombra (un toldo, por ejemplo) mejor que mejor, aunque esto ya es más para optimizar que para arreglar una avería
Falta de gas refrigerante
Aquí ya la cosa se complica un poco. Si el aire lleva años funcionando bien y de repente ha empezado a enfriar cada vez menos sin motivo aparente, es posible que tenga una fuga de gas, aunque sea pequeña. El gas no se «gasta» con el uso como si fuera gasolina — si baja, es porque hay una fuga en algún punto del circuito.
Señales que apuntan a esto:
- El aire lleva mucho rato encendido y la habitación no baja de temperatura, por mucho que insistas
- Se oye un ruido de burbujeo o silbido flojo en la unidad interior o exterior
- La tubería de cobre que sale al exterior tiene hielo o escarcha (esto es bastante característico)
Esto no es de bricolaje, para ser honesto. Manipular el circuito de gas requiere un equipo específico y, en España, un carnet profesional — así que si sospechas que es esto, toca llamar a un técnico.
El termostato o los ajustes, que a veces la liamos nosotros mismos
Antes de pensar que está roto, comprueba también:
- Que no esté puesto en modo ventilador en vez de en modo frío (con las prisas, pasa más de lo que parece)
- Que la temperatura marcada sea realmente más baja que la de la habitación
- Que el mando tenga pilas con carga suficiente — si el mando falla, a veces el aire se queda en un modo que no es el que tú crees haber puesto
Herramientas que necesitas para la parte de mantenimiento
- Aspirador con boquilla de cepillo
- Jabón neutro
- Un cepillo suave o brocha para la unidad exterior
- Nada más, realmente — todo lo que puedes tocar tú mismo se hace sin herramientas especiales
Cuándo llamar al técnico
Si ya has limpiado filtro y unidad exterior y sigue sin enfriar, o si notas hielo en la tubería, ruidos raros de la unidad exterior o que el aire lleva encendido una hora sin bajar ni un grado, ahí ya no merece la pena seguir probando cosas por tu cuenta. Un técnico con manómetro puede comprobar la presión de gas en diez minutos y saber exactamente qué pasa, cosa que nosotros en casa no podemos hacer de forma fiable.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que limpiar el filtro del aire acondicionado?
Como norma general, cada 2-4 semanas en temporada de uso intensivo. Si tienes mascotas en casa o mucho polvo, mejor acortarlo un poco.
¿Por qué mi aire acondicionado gotea agua y no enfría bien a la vez?
Suele ser el mismo origen: filtro sucio o poco mantenimiento, que hace que se forme hielo en la unidad interior y luego, al derretirse, gotee. Si limpias el filtro y sigue goteando, puede ser el tubo de desagüe atascado.
¿Puedo rellenar yo mismo el gas del aire acondicionado?
No, y de hecho es ilegal hacerlo sin la certificación correspondiente en España. Tiene que hacerlo un técnico autorizado, tanto por seguridad como por normativa de gases fluorados.
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